jueves, 22 de febrero de 2018

...y comeremos medusas crujientes...

Las medusas son una presencia habitual en nuestras playas durante el verano. Pero, en nuestra cultura no es frecuente encontrárnoslas en un plato. En cambio, en algunos lugares de Asia no resulta extraño verlas en las cartas de algunos restaurantes populares. Lo habitual para prepararlas es enmanirnarlas en sal y potasio durante varias semanas para que adquieran un aspecto crujiente.


Pero, ahora, un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de Dinamarca, ha creado una técnica que perfecciona el preparado y las deja listas para su consumo en unos pocos días. Y el resultado es un crujiente de medusa que recuerda en su apariencia a una patata frita.

Los investigadores daneses quieren ahora estudiar el proceso por el cual el organismo filamentoso y gelatinoso de estas criaturas adquiere esa textura tan crujiente. Con respecto a su sabor, aseguran que es como comer carne de pescado muy salada, y con un resto de gusto a goma.

Aparte de por su posible valor gastronómico, el nuevo procedimiento tiene otra ventaja: ayudará a limpiar los océanos. Las medusas empleadas en estas pruebas gastronómicas son Aurelia aurita, una especie invasiva que causa unos cuantos problemas en los ecosistemas del Mar Báltico cuando se reproduce sin control. El calentamiento de los océanos está haciendo que las poblaciones de medusas se multipliquen en exceso, convertirlas en un aperitivo para consumo humano es una buena manera de eliminar la superpoblación. ¿Estás dispuesto a comerte una bolsa de medusas sabor barbacoa?



¿Pueden manipular tu mente para que cometas un asesinato?

El nuevo show de Netflix, "The Push", quiere demostrarte hasta qué punto puede llegar una persona de plantearse empujar a un hombre por una azotea. ¿Acabará haciéndolo?


La pregunta que plantea este programa documental que emitirá Netflix es sencillo: ¿se puede manipular la mente de las personas, guiados por la presión social, para cometer un asesinato? El mentalista Derren Brown ha querido resolver la cuestión gracias a un juego, que muchos podrán considerar maquiavélico, pero que sin duda queremos saber cómo termina.

La historia es la siguiente: un hombre millonario sufre un ataque al corazón y muere frente a los ojos de un testigo (el sujeto coaccionado en la historia) y el organizador de una importante subasta en la que se espera recaudar miles de euros. Ante la posibilidad de que un grupo importante de personas acaudaladas vea este panorama y se cancele el show, el joven se verá obligado a realizar todo aquello que le pidan para que todo siga adelante. Ante nuestros ojos veremos cómo el protagonista de la historia es capaz de ser manipulado por los 70 actores que forman parte de la historia hasta el punto de que se le pida empujar un cuerpo por la azotea… ¿acabará haciéndolo?

Este documental fue ya estrenado en Reino Unido en Channel 4 en 2016, con gran controversia, pero con mucho éxito de audiencia. La gente en redes se ponía en todo momento en la piel de la persona que era manejada y sentían pena por él, ya que consideraban que estaba siendo, en cierta forma, torturada psicológicamente. En un primer momento son pequeños actos sin importancia: mover el cuerpo para que nadie lo vea, esconderlo ante la visita de otra de las organizadoras, incluso hacerse pasar por el finado, pero ¿hasta qué punto puede estirarse la historia? ¿Atenderá toda y cada una de las acciones que le propongan para conseguir llevar a cabo el objetivo final? Puedes esperar hasta el próximo 27 de febrero para verlo en la plataforma o buscar en Youtube para conseguir ver el resultado, pero sin duda, es mucho mejor que te dejes llevar por la historia para vivirla como si te pasar a ti.

El mentalista Derren Warren se encargó de que todo lo que sucedía en la sala de subastas estuviera milimétricamente orquestado y que los 70 actores hicieran y dijeran todo lo necesario para que el protagonista siguiera el camino que se había planeado durante semanas. Así que, en principio, lo que todos esperamos es que, en última instancia, acabe tirando al millonario por el tejado, pero veremos cómo ese proceso y si realmente lo hace.

Experimento Milgram
El hecho de que las personas sean manipuladas por un sujeto con autoridad no es algo nuevo. Ya en los años 60 se llevó a cabo un experimento que buscaba probar esta idea. El psicólogo de la Universidad de Yale, Stanley Milgram, llevó a cabo un estudio en el que buscaba probar cómo se comportaban los humanos ante figuras superiores que le pedían hacer cosas (inspirado por las torturas y asesinatos llevados a cabo por soldados alemanes contra los judíos). Estudiar ese síntoma de obediencia, a pesar de que las órdenes que se les pedían pudieran ir en contra de sus conciencias.

En el experimento participaron personas de entre 20 y 50 años de todo tipo de educación y clases sociales. En ningún momento se les dijo que participarían en un proyecto sobre obediencia, solo que se les pagaría 28 dólares y la comida por enrolarse en un ensayo relativo al estudio de la memoria y el aprendizaje.

El investigador le pedía a cada uno de los sujetos que hiciera preguntas a otra persona que no veían y que se encontraba en una habitación contigua. Cuando esta no acertara la pregunta debían darle descargas, las cuales se incrementaban con cada respuesta incorrecta. Es decir, se les infringía dolor, siempre y cuando contestaran mal, algo que los sujetos que participaban siguieron a rajatabla. Pero cuando los voltios iban en aumento, era cuando comenzaban las dudas, las cuales era coartadas con la autoridad del investigador, que les pedían que siguieran.

Para que tener una idea, de los 40 participantes, 26 llegaron hasta el final de la lista de preguntas.




¿Por qué caminamos (o hacemos garabatos) al hablar por teléfono?

A los humanos, por lo general, no se nos da bien hacer varias tareas a la vez y nuestro rendimiento baja apreciablemente cuando tenemos que dividir nuestra atención. 

Es por esto que hacer garabatos mientras mantenemos una conversación por teléfono. Este gesto debería distraernos, aunque sin embargo es justo lo contrario.

Dibujar trazos sin sentido te ayuda a concentrarte y a retener información, especialmente mientras realizas tareas repetitivas.

La cuestión es que los trazos requieren poco esfuerzo mental, por lo que no nos sentimos abrumados. De hecho, resultan lo suficientemente estimulantes como para mantenernos activos.

Así, según varios estudios, hacer garabatos nos hace centrarnos y nos ayuda a memorizar un 30% más que si dejamos el bolígrafo quieto.

Este tipo de actividades, conocidas como “actividades de desplazamiento” nos ayudan a concentrarnos y a desarrollar las ideas a medida que hablamos. Eso se debe a que el cuerpo tiende de forma natural a distraer con actividades que requieren muy poca atención a los sentidos que no están involucrados en la
conversación.

Otra de las cosas que te encontrarás haciendo casi sin darte cuenta mientras hablas por teléfono es caminar. Con el movimiento el corazón late más deprisa, circula más sangre y se oxigenan no sólo los músculos sino todos los órganos, incluido el cerebro, que pasa a activar la corteza motora. De esta manera, al movernos hacemos que mejore nuestra memoria y atención.

El modo en el que movemos el cuerpo también cambia nuestros pensamientos: caminar a nuestro ritmo crea una retroalimentación entre el ritmo del cuerpo y el estado mental beneficiosa para nuestro cerebro.

Además, tal y como ocurre cuando hacemos garabatos, no necesitamos hacer mucho esfuerzo mental para caminar, de modo que podemos concentrarnos en la conversación.




La ciencia destruye el mito de que hay que tomar 2 litros de agua por día

¿Cuántos vasos de agua conviene beber al día? Si nos atenemos a la recomendación típica, la respuestas es ocho. Desgraciadamente, la regla de los ocho vasos no es universalmente aplicable. Un equipo de investigadores ha descubierto una manera más sencilla de regular cuánto hay que beber.

Los problemas de seguir religiosamente la regla de los ocho vasos es que, como todas las reglas generales, es demasiado general. Los problemas comienzan tan solo preguntándonos de qué tamaño tienen que ser esos vasos. Cambiar esa medida tan difusa por litros tampoco es especialmente intuitivo ni útil ¿Y en verano? ¿Y si hemos estado haciendo ejercicio? ¿Y una persona de 80 años con problemas de riñón?

¿Cuánto es demasiada agua?

Tan importante como saber cuánta agua hay que beber es saber exactamente cuándo hay que parar. Aunque suene absurdo, el agua también puede ser tóxica para nuestro organismo en grandes dosis. El agua afecta a nuestro organismo a nivel celular. Si ingerimos demasiada agua de golpe y nuestros riñones no son capaces de procesarla, el cuerpo la almacena en los tejidos. En la mayor parte de zonas, las células tienen espacio para expandirse tras absorber el exceso de agua, pero el cerebro no es una de estas zonas. El exceso puede producir un edema cerebral. Es un caso extremo, pero ya ha pasado varias veces en adultos.

Sin llegar a estos extremos, el exceso de agua provoca hiponatremia, o sea, déficit de sodio en nuestro organismo. El sodio es un electrolito importante, y su pérdida provoca pérdida del apetito, apatía, nauseas o desorientación. La hiponatremia es el trastorno electrolítico más común en el ser humano. Su frecuencia es mayor en mujeres, ancianos y pacientes hospitalizados.

Lo que Michael Farrell y sus colegas de Monasch han descubierto es que en realidad no tenemos que ir por la vida haciendo ecuaciones para saber cuánta agua hemos de beber o cuándo parar. La respuesta la tiene nuestro propio organismo, que es muy sabio para estas cosas.

Escuchar a tu garganta
Tras estudiar cómo reacciona el organismo de 20 voluntarios en diferentes situaciones de sed, los investigadores han descubierto que al igual que sentimos sed cuándo nos falta agua, el organismo reacciona rechazándola cuándo ya tenemos demasiada. Concretamente, la garganta se contrae cuando hemos bebido demasiado. Ello provoca que sea mucho más difícil tragar líquido. El cambio en la garganta se une a la inhibición del reflejo de tragar en el cerebro. Farrell y sus colegas han registrado mediante resonancia magnética un aumento en la actividad del cortex frontal cuándo la persona bebe sin tener sed. Se trata del cerebro anulando la orden que inhibe el reflejo de tragar.

En otras palabras, el cerebro consciente siempre tiene la última palabra, pero eso no significa que lleve razón. Farrell y su equipo explican que aunque el mito de los ocho vasos no es dañino, conviene escuchar a nuestro propio cuerpo. Si llevamos tanto tiempo bebiendo que nuestra garganta se cierra y tenemos que forzarla para seguir bebiendo probablemente es buena idea parar. Ya tenemos suficiente agua.



Humor soñador







La ciudad donde los GPS no tienen la mas mínima pista de cómo guiarte

Bienvenidos a Quadratestadt, un bonito barrio situado en el centro de la ciudad alemana de Mannheim. Si te apetece perderte durante un rato mirando tiendas o tomando un café, has venido al sitio ideal. En Quadratestadt los mapas no sirven. Ni Google Maps, ni Apple Mapas ni Open Street dan las direcciones bien.


¿Cómo es posible? La razón es que en Quadratestadt las calles no tienen nombre. Esto, por sí solo, no debería ser ningún problema. En Japón tampoco tienen nombre y Google Maps sí ofrece información en la que puedes confiar. El problema de este pintoresco barrio alemán es que en lugar de nombres, las calles tienen códigos que indican la posición en una cuadrícula. La mitad oeste comprende los bloques de la A a la K, mientras que la mitad este va de la L a la U.


Hasta ahí todo bien, más o menos, pero cada letra le sigue una sería de números que indican la distancia del bloque al centro del barrio. El sistema es tan enrevesado que los algoritmos de mapas se vuelven locos. Tampoco ayuda el hecho de que solo use el sistema una pequeña parte de Mannheim. El resto de la ciudad tiene nombres de calles y números normales.


¿El resultado? Google Maps y los mapas de Bing de Microsoft dan múltiples nombres a la misma dirección. Apple Mapas se empeña en extender el nombre de un bloque a toda su calle, y Open Street Maps reconoce las direcciones, pero no los bloques. Si vas a visitar Quadratestadt, en definitiva, pregunta la dirección a alguien de la ciudad. Están acostumbrados.



Genial guía sobre cómo congelar tus alimentos

La comida se suele congelar por varias razones. Por ejemplo, porque has cocinado en grandes cantidades para guardarla en el congelador. O quizá porque te ha sobrado parte del almuerzo y no quieres tirarlo, o porque el alimento está a punto de caducar. Esta es la guía definitiva para congelar tus alimentos.

Cuando llega el momento de meter la comida en el congelador suelen darse una serie de dudas. ¿Se puede congelar este u otro plato, o se echará a perder? ¿Existe alguna lista de lo que podemos o no congelar?





Trump llevaba anotado en un papel las instrucciones para "mostrar empatía" con supervivientes de un tiroteo

En el día de ayer, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió en la Casa Blanca con un grupo de padres y estudiantes afectados por tiroteos escolares, incluida la masacre de la semana pasada en una escuela en Florida. Los fotógrafos captaron las notas de Trump sobre cómo mostrar empatía.


Durante la reunión, un fotógrafo de Associated Press logró capturar las notas que Trump sostenía para guiarlo durante la sesión. De las capturas se pueden sacar al menos cinco puntos:
  • ¿Qué es lo que más les gustaría que supiera de su experiencia?
  • ¿Qué podemos hacer para ayudarles a sentirse seguros?
  • ¿Ven (no está muy claro lo que dice) algo efectivo?
  • ¿Recursos? ¿Ideas?

Y finalmente está el quinto y más polémico de los puntos visibles en la hoja. A diferencia del resto, no es una pregunta, sino un recordatorio al máximo mandatario del país más poderoso del mundo para que se muestre empático con las víctimas: “Te escucho”.



La "ameba comecerebros" causó la primera muerte en argentina

La víctima fue un niño de apenas ocho años que se infectó al bañarse en una laguna contaminada.


En Argentina se confirmó la primera muerta causada en ese país por meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), también conocida como la "ameba comecerebros", publicó el diario Clarín.

La víctima fue un niño de apenas ocho años de edad que residía en la localidad de General Arenales, ubicada a más de 320 kilómetros de Buenos Aires, la capital argentina.

Según el relato periodístico, el pequeño fue diagnosticado en un primer momento con meningitis, pero al ser trasladado a un segundo centro de salud fue descartada esa enfermedad, luego de que los médicos tratantes se comunicaran vía 'WhatsApp' con otros expertos argentinos.

El menor presentó inicialmente síntomas similares a la meningitis (fiebre, cefalea y vómitos), pero luego se añadieron otros: fotofobia, sonofobia, fallos en la respiración y los sentidos, parálisis del brazo y la pierna derecha y convulsiones. Fuentes médicas consultadas dijeron que el niño falleció siete días después del inicio de esos síntomas.

El niño de la localidad de Arenales, habría contraído la enfermedad en una laguna ubicada a 57 kilómetros de Junín. 

Si bien el suceso fue registrado ya hace un año –en febrero de 2017– por el Reporte Epidemiológico de Córdoba (REC), adquiere ahora una trascendencia mundial al ser divulgado por la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas (ISID).

Detalló el reporte que el niño se infectó con el parásito Naegleria fowleri al bañarse en la contaminada laguna Mar Chiquita, y que la ameba le entró al cuerpo por la nariz y se dirigió al cerebro.






El "concurso internacional de la elegancia"

París (Francia), 07/06/1935. 


Como todos los años se ha celebrado en el Bosque de Bolonia el tradicional concurso de elegancia y de automóviles, en el que las actrices más célebres vistes fabulosas «toilettes», últimos gritos de la moda, y se presentan en soberbios coches, «alaridos» finales también de la industria carrocera. 

A finales de los años 20 del siglo pasado, se empezó a celebrar en Francia un concurso automovilístico y de elegancia femenina. 

Tal y como ocurre en los certámenes que se siguen realizando hoy en día, se premiaban por un lado, el diseño y el confort de los coches, así como la elegancia de las personalidades femeninas, el diseño y el confort de los coches, así como la elegancia de las personalidades femeninas participantes.

La artista Joséphine Baker fue una de las vencedoras.

 
En la fotografía que mostramos arriba, tomada el día 16 de junio de 1935, podemos ver a la señora Cordot ganadora del trofeo a la elegancia femenina, que posó con modelo del automóvil español Hispano-Suizo, ganador en la categoría automovilística.