martes, 12 de diciembre de 2017

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Vuelven los rumores de un teléfono plegable con Windows

Una información descubierta en documentación oficial de Microsoft ha reavivado los rumores que apuntaban a un Surface Phone plegable, un dispositivo que lleva tiempo sonando relativa fuerza como una de las posibles novedades del gigante de Redmond, aunque lo cierto es que no han llegado a materializarse en nada concreto.


Antes que nada debemos dejar claro que la idea de un Surface Phone plegable que apuntan los últimos rumores nos lleva a un concepto muy parecido a lo que vimos en el ZTE Axon M, es decir un dispositivo con dos pantallas que puede abrirse o cerrarse en función de las necesidades del usuario en cada momento y que podría trabajar unificando ambas bajo una “pantalla única”.

La idea es interesante pero la ejecución que realizó ZTE en el Axon M no fue todo lo buena que esperábamos, así que nos quedamos con la duda de si Microsoft sería realmente capaz de superar las carencias y los problemas que por sí mismo presenta el concepto de smartphone plegable.

No podemos concretar nada todavía, pero es interesante ver que a pesar de que el gigante de Redmond ha abandonado el sector smartphone a nivel de hardware sigue obteniendo patentes relacionadas con ese dispositivo plegable, un hecho que para algunos es un síntoma claro de que “habrá sorpresa”.

Seguiremos atentos a futuras filtraciones para ver si realmente hay posibilidades de que ese Surface Phone plegable llegue a hacerse realidad, pero de momento el sentido común nos lleva a pensar que lo único que está haciendo Microsoft es reforzar su cartera de patentes.




Comienza "la temporada de filtraciones" de películas que aún no se estrenaron

A finales de cada año suele ocurrir algo que de momento no parece tener solución para la industria audiovisual: la filtración de películas que apenas han sido estrenadas. La fecha de comienzo de estas filtraciones suele variar; en 2015 empezó en diciembre, y la de 2016 no llegó hasta enero. Sin embargo, la de 2017 ya ha dado comienzo.


En estas fechas es cuando se realiza el envío de screeners a críticos o miembros de la industria del cine de cara a elegir y votar las películas para los Oscar. Estas copias no se envían con el debido control, y esto genera que se filtren títulos que incluso ni se han estrenado. En la mayoría de casos, las filtraciones al público ocurren unas pocas semanas después de su estreno en cine, como ocurrió con La La Land, Fences y muchas otras a principios de año.

Es el grupo Hive-CM8 el que se encarga de filtrar estas películas. Este año la primera película filtrada ha sido I Love You, Daddy, del humorista y actor Louis C.K. El motivo por el que han decidido publicar esta película tiene que ver con que el distribuidor de la cinta (The Orchard) decidió cancelar el estreno de la película después del escándalo de acoso que ha afectado Louis C.K. en los últimos meses. Así, en el caso de que la película finalmente no se estrene de manera oficial ni siquiera en Blu-ray y DVD, los usuarios podrán verla. El propio actor ha comprado los derechos de la película para poder estrenarla, aunque tendrá que devolver los gastos de marketing y distribución de 12.000 copias a los cines.

La calidad de estas películas es aceptable, equivaliendo a lo que solemos encontrar en un DVDRip. En el caso de la película de I Love You, Daddy, la resolución es de 720 x 400 píxeles, con un tamaño de 1,5 GB y audio AC3 en estéreo.

No tienen Los últimos Jedi: no filtrarán nada de Star Wars
Dentro de la moral que tiene un grupo de pirateo como Hive-CM8, el año pasado decidieron no hacer lo que hicieron en 2015, donde publicaron películas como Los odiosos ocho o El renacido antes de que se estrenasen en el cine. Después de hacer eso se disculparon por los efectos adversos que esto pudo tener sobre el estreno de esas películas en el cine.

Por ello, ahora se esperan unas semanas o incluso un mes después de su estreno en cines antes de filtrarlas. Esta película de hoy ha sido una excepción debido a las dudas que hay en torno a su estreno, pero en las próximas semanas deberían ir llegando más filtraciones de este tipo sobre películas ya estrenadas. El grupo tiene más películas en su poder, aunque no tienen la “colección completa”. Además, aseguran que no tienen Los últimos Jedi, y no tienen intención de lanzar ninguna película de Star Wars.




Cuando hay luna llena aumentan las posibilidades de accidente

La luna llena se asocia con un mayor riesgo de accidentes mortales de motocicletas en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia, según concluye un estudio en la edición navideña de «The BMJ». Los científicos dicen que sus hallazgos podrían alentar a los motociclistas a conducir con especial cuidado durante la luna llena y, en general, a apreciar el poder de las distracciones aparentemente menores en todo momento.

Los accidentes de motocicletas son una causa común de muerte en todo el mundo. En Estados Unidos, representan casi 5.000 muertes cada año: una de cada siete muertes por accidentes de tránsito y entre 6.000 y 12.000 millones en costos para la sociedad. La distracción momentánea es un contribuyente común a las muertes en el tránsito. Una luna llena ocurre aproximadamente 12 veces al año, apareciendo grande y brillante en el cielo nocturno y, por lo tanto, convirtiéndose en una potencial distracción para los usuarios de las carreteras.

Así que Donald Redelmeier, de la Universidad de Toronto, Canadá, y Eldar Shafir, de la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey, Estados Unidos, se dispusieron a probar si la luna llena podría contribuir a las muertes relacionadas con las motocicletas. Analizaron los datos del registro oficial de accidentes automovilísticos de Estados Unidos de 1975 a 2014 y calcularon los accidentes mortales en noches de luna llena en comparación con noches de control (una semana antes y una semana después de la luna llena).

Un total de 13.029 personas sufrieron un accidente fatal de motocicleta durante las 1.482 noches separadas (494 noches de luna llena y 988 noches de control). El motociclista típico era un hombre de mediana edad (con una edad promedio de 32 años) que montaba en una motocicleta de calle en un lugar rural que sufrió un impacto frontal y no llevaba casco.

En general, ocurrieron 4.494 accidentes fatales en las 494 noches con luna llena, igual a 9,10 por noche, y 8.535 en las 988 noches de control sin luna llena, lo que equivale a 8,64 por noche. Esto dio un aumento total absoluto de 226 accidentes mortales adicionales durante el periodo de estudio, lo que significa que, por cada dos noches de luna llena, hubo un accidente fatal adicional.

Se encontraron resultados similares después del análisis de datos de Reino Unido, Canadá y Australia. Este incremento del riesgo se acentuó bajo una superluna. De las 494 noches de luna llena, 65 fueron una noche de superluna (donde la luna parece más grande y más brillante que una luna llena regular porque coincide la luna llena con su máxima acercamiento a la Tierra). Un total de 703 accidentes fatales se produjeron en una noche de superluna, igual a 10,82 por noche, aproximadamente dos muertes adicionales en una noche con una luna llena situada lo más cercana posible a la Tierra.

De todas formas, éste es un estudio observacional, por lo que no se pueden sacar conclusiones firmes sobre causa y efecto, según señalan los autores entre las limitaciones del análisis. Por ejemplo, no se tuvieron en cuenta otras distracciones y riesgos de tráfico, ni tampoco factores como el clima predominante o la visibilidad de la luna. Aunque se usaron grandes conjuntos de datos, como cualquier información recogida rutinariamente, puede haber errores cuando se registran los datos.

Sin embargo, creen que los hallazgos resaltan la importancia de la atención constante al conducir, y que se necesita cuidado adicional cuando se conduce durante noches de luna llena. «Estrategias adicionales durante la conducción pueden incluir usar un casco, activar los faros, escanear la superficie de la carretera en busca de defectos, respetar el clima, desconfiar de los vehículos que giran a la izquierda, obedecer las leyes de tráfico y renunciar a hacer acrobacias», agregan.




Excitonio: la nueva forma de materia descubierta por la ciencia

Físicos de la Universidad de Illinois (EE.UU.) han demostrado la existencia de una nueva y enigmática forma de la materia llamada excitonio, que fue predicha hace casi 50 años pero que hasta ahora nadie había sido capaz de detectar. Se trata de un condensado compuesto de unas partículas llamadas excitones, que se forman en un emparejamiento mecánico cuántico muy extraño entre un electrón escapado y el «agujero» que dejó atrás.

«Este resultado es de importancia cósmica», afirma Peter Abbamonte, responsable del estudio y quien se confiesa «emocionado» por el hallazgo. El término 'excitonio' fue acuñado en la década de 1960 por el físico teórico de Harvard Bert Halperin. Desde entonces, los físicos han tratado de descubrirlo y han debatido sobre si sería un aislante, un conductor perfecto o un superfluido. «Desde la década de 1970, muchos experimentadores han publicado evidencias de su existencia, pero sus hallazgos no eran una prueba definitiva», explica el investigador.

Abbamonte cree que el excitonio ha tardado 50 años en descubrirse en materiales reales porque hasta ahora los científicos no han tenido las herramientas experimentales para distinguir positivamente si lo que parecía ser excitonio no era en realidad otra cosa, algo llamado fase de Peierls, un comportamiento de los cristales ya conocido por los científicos.

Para observar la nueva forma de materia, el equipo desarrolló una nueva técnica llamada espectroscopía de pérdida de energía de electrones con resolución de impulso (M-EELS), que puede seguir la trayectoria de los electrones. De esta forma, el equipo pudo observar cómo se comportan los excitones, partículas tan extrañas que se forman por un electrón que escapó y el espacio negativo que dejó cuando lo hizo.

Este singular emparejamiento es posible porque, en semiconductores, los electrones en el borde de un nivel de energía en un átomo pueden, cuando están excitados, saltar al siguiente nivel de energía, dejando atrás un «agujero» en el nivel anterior. Este agujero actúa como una partícula cargada positivamente y atrae al electrón con carga negativa. Como ocurre siempre en física cuántica, parece algo de locos.

Más específicamente, el equipo logró la primera observación de un plasmón blando, que surgió cuando el material se acercó a su temperatura crítica de 190º Kelvin. Esta fase de plasmón blando, algo que nadie había visto antes, es una prueba clave de la condensación del excitón en un sólido tridimensional y la primera evidencia definitiva del descubrimiento del excitonio, según explican sus descubridores en un comunicado.

Los hallazgos, que han sido fortuitos ya que en realidad los investigadores pretendían probar su método en un cristal ya disponible, han sido publicados en la revista Science. Los investigadores creen que su trabajo es muy prometedor para desbloquear más misterios de la mecánica cuántica y otras cuestiones de la Física. Más allá de eso, las posibles aplicaciones tecnológicas del excitonio son puramente especulativas, reconocen los científicos.



Donald Trump quiere enviar una misión tripulada a la luna

En los años 50 y 60 Estados Unidos y Rusia libraron una batalla por ser los primeros en enviar un hombre a la Luna. La victoria se inclinó finalmente del lado americano cuando el 20 de julio de 1969, el Apolo XI se posó sobre la superficie de nuestro planeta. Ahora, casi medio siglo después, la carrera espacial vuelve a vivir una nueva etapa de apogeo aunque, ahora, el lugar de Rusia lo ocupa China. El país asiático ya ha manifestado que su objetivo inmediato es enviar una misión tripulada a la Luna.

Pero Donald Trump pretende adelantarse a los chinos. El presidente de Estados Unidos ha anunciado la puesta en marcha de un programa llamado Directiva 1 de Política espacial, cuya finalidad será la de enviar una nueva misión tripulada a la Luna y, en un futuro más lejano, a Marte. Aunque no se especifican ni los plazos ni el presupuesto para acometer esta misión, fuentes del gobierno afirman que la intención es que sea el primer paso para la instalación de una futura base lunar que pueda servir de plataforma para proyectos más ambiciosos. Marte se sitúa así nuevamente en el horizonte.

La última vez que la NASA envió una misión tripulada a la Luna fue en 1972. El presidente George W. Bush ya intentó retomar la idea de volver a enviar astronautas americanos a nuestro satélite. Algo que esperaba que fuera posible realizarse en 2020. Pero su sucesor, Barack Obama, prefirió saltarse ese viaje lunar y que la NASA centrara todos su esfuerzos en una hipotética misión tripulada a Marte. Y, ahora, Trump da unos pasos atrás y recupera nuestro satélite como principal objetivo.

Pero no será sencillo ni barato. Ya en 2005 la NASA estimó que una nueva misión tripulada a la Luna podría costar unos 100.000 millones de dólares, una cifra que supone cinco veces su presupuesto ideal. Y el reto tecnológico tampoco es sencillo. Estados Unidos ya no está a la cabeza en lo que se refiere a tecnología espacial, de hecho depende de las naves soviéticas Soyuz para enviar a sus astronautas a la Estación Espacial Internacional. Y aunque es factible que pueda superar ese escollo, va a necesitar mucho dinero y esfuerzo para lograrlo.

Pero, ¿por qué ese interés por volver a la Luna? Según los analistas, el tema del orgullo nacional sin duda juega un papel muy importante. Donald Trump no está dispuesto a que China le tome la delantera como superpotencia espacial. Además, Rusia, Japón, Europa e India también están desarrollando proyectos para enviar misiones tripuladas a nuestro satélite (aunque unos parecen más factibles que otros).

Y luego está el tema económico. Según las declaraciones de Trump, el objetivo final es intentar convertir esa hipotética base lunar en el centro de un proyecto para extraer minerales. Aunque se trata de un proyecto que, evidentemente, no podrá coronarse a corto plazo y que, aún en el caso de que todo se desarrolle según los deseos de la administración estadounidense, difícilmente se podría hacer realidad antes del siglo XXII.

Pero el turismo espacial también parece estar en la mente del actual presidente de EE UU. De hecho, miembros del partido republicano han reconocido que están dispuesto a colaborar con empresas privadas (especialmente con las de Elon Musk o Jeff Bezos), con el objetivo doble de, por un lado, abaratar los costes de esta futura misión y, por otro, de explotar conjuntamente el filón del espacio como nuevo horizonte turístico.